Cambiar de carrera a los 30: Amor propio disfrazado de locura
La vida profesional está plagada de momentos aterradores: Aplicar a tu primer trabajo, pedir un aumento de sueldo, enfrentar un despido, incluso el tener soportar a aquél jefe iracundo que casi todos hemos tenido. Pero ninguno de estos hitos profesionales se compara con el momento en que decides cambiar de carrera.